sábado, 6 de octubre de 2012

Muy a menudo mientras estoy actuando me pregunto qué demonios estoy haciendo. Actúo de una determinada manera pero con la sensación de angustia típica que te está diciendo: ¡Nena! ¡Te estás metiendo en un pantano del que luego te costará salir!

La sensación no para después de hacerlo. Sigo dándole vueltas a lo que pasó (o no pasó) ayer con Ratoncito. Solo fue una conversación pero de esas que traerán consecuencias casi seguro.

Al menos para mi, que seguro acabaré llorando sin que él lo sepa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario